| |
 |
DICIEMBRE
24 y 25 Pan peruana
Navidad andina Tiempo de integración y esplendor
artístico
El contexto rural que acompaña la
llegada del Niño Jesús ha determinado una identificación
inmediata con la festividad, resaltada por la creatividad
artesanal, el sentido estético y la devoción religiosa de los
pobladores andinos. De esta forma, la Navidad andina ha ido
cobrando características particulares gracias a la integración
de elementos propios de cada región. Estos elementos están
caracterizados por el sumo cuidado que se observa en la
decoración de los nacimientos armados en las iglesias y casas,
la ejecución de danzas, las representaciones dramaturgias, los
platos típicos y todo una gama de creaciones que se ofrecen
los tradicionales regalos. |
Artesanales como el tallado de los nacimientos en piedra de
Huamanga, los retablos con imágenes alusivas a la Navidad, la
cerámica o los mates burilados con motivos pascuales. En la mayoría
de las localidades andinas esta fiesta se prolonga hasta la Bajada
de Reyes (6 de enero) en la
DICIEMBRE 24 - Cusco Feria de
Santuranticuy / La venta de santos Tuvo su origen en la
época del Virreinato y hoy se ha convertido en una de las más
grandes ferias artesanales del Perú. Se realiza en la Plaza Mayor
del Cusco, en cuyas veredas los artistas tienden sus mantas,
siguiendo la costumbre de las tradicionales ferias andinas.
Santuranticuy, que significa "venta de santos", es un mercado
provisional donde imagineros y artesanos ofrecen las más diversas
figurillas para alegrar las fiestas navideñas y acompañar los
pesebres o "nacimientos" que se arman en las casas y parroquias.
También se expenden diversos artículos de barro cocido traídos de
Pucará y Quinua. Aquí se puede encontrar todo tipo de objetos
artesanales como tallas en madera, cerámica y retablos. Durante las
noches se venden los tradicionales ponches para calentar el cuerpo.
DICIEMBRE 27
- El Guayabo y El Carmen (Chincha, Ica)
Virgen del Carmen / La
Peoncita
La Virgen del Carmen es la imagen más venerada
en el Perú después del Señor de los Milagros. Su culto se remonta a
la época de la Colonia cuando llegaron los hermanos de la Orden del
Carmelo. En diversas localidades de Ica (300 km al sur de Lima) como
en las zonas de El Carmen y El Guayabo, en Chincha (200 km), donde
reside la mayor concentración de población afro peruana, se le rinde
un culto especial a fines de cada año. La particularidad es que aquí
se la conoce con el nombre de "La Peoncita" por su vinculación con
los adolescentes que ejecutan el baile de los negritos y de las
pallitas para festejar a la Virgen.
Coca y pago a la
Tierra / Una mística de la
fertilidad Especialmente en el mundo andino, la
religiosidad precolombina perdura hasta hoy en ritos ancestrales que
vinculan al hombre con la naturaleza, y en los que la Tierra cobra
gran importancia simbólica. La Pachamama o Madre Tierra, diosa de la
fertilidad, vive en el Urkhupacha o mundo interior, cuyos frutos
ofrece a los hombres para su alimentación. Por eso, dentro de la
lógica de reciprocidad andina, en el mes de agosto los comuneros le
retribuyen pagos (también llamados pagapus o despachos). La ofrenda
contiene hojas de coca, plata no trabajada, chicha, vino y ciertas
semillas de la selva con poderes simbólicos y mágicos llamadas
huayruros. Este mismo pago se le rinde a los Apus, espíritus de los
antepasados que viven dentro de los cerros. La coca, planta sagrada
que sirve como mediadora entre el mundo de adentro (el de los Apus y
la Pachamama) y el mundo de afuera (el de los hombres), se encuentra
presente en innumerables celebraciones religiosas mestizas de los
pueblos del interior e incluso de los centros urbanos. Sus hojas
chacchadas (ensalibadas y formando un bolo en la boca, sin
masticarse) sirven para librarse de la fatiga en los momentos más
duros de labor. Esparcidas sobre una manta en el suelo, las hojas de
coca también son "leídas" para predecir el futuro. |