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JUNIO 24 – Cusco Inti Raymi  / La fiesta inca del Sol


El solsticio de invierno del hemisferio sur y las cosechas propician la celebración que recuerda la más grande y majestuosa ceremonia prehispánica en homenaje al Sol. Hoy en día el Inti Raymi evoca el esplendoroso ritual inca con un guión realizado por maestros, arqueólogos e historiadores del Cusco. La representación central se ejecuta en la explanada de la impresionante fortaleza de Sacsayhuamán, a 2 km de la ciudad del Cusco, adonde se llega fácilmente en auto o a pie.
Ahí se escenifica paso por paso, en una larga ceremonia, un reconocimiento y agradecimiento ritual al dios Sol. El Inca es conducido en andas desde el Koricancha o Templo del Sol hasta el Huacaypata (plaza mayor de la ciudad), donde insta a las autoridades a realizar un buen gobierno.

Luego los participantes parten con rumbo a Sacsayhuamán, allí se realiza el sacrificio de una llama blanca y otra negra. Las vísceras y grasa de las llamas son entregadas a dos sacerdotes: en primer lugar se ofrecen los intestinos al Callpa Ricuy, para que realice los vaticinios del año, mientras que el sebo lo toma el Wupariruj para hacer sus augurios observando el humo. Los vaticinios dados por los dos sacerdotes son interpretados por el Wíllac Umo, sumo sacerdote, que los comunica al Inca. Finalmente, cuando el Sol está en el poniente, el Inca ordena la retirada y estalla así una algarabía desenfrenada que ha de durar varios días.

JUNIO 24 - Cusco, Loreto, San Martín, Ucayali  San Juan / Fertilidad y sensualidad

San Juan Bautista alcanza en la selva del Perú un gran carácter simbólico por la preponderancia del agua como elemento vital en toda la Amazonia. Por eso esta fecha es considerada como la fiesta más importante de todo el oriente peruano. En la ciudad de Iquitos se realizan diferentes festivales y actos públicos: se organizan fiestas con bandas típicas y se preparan los platos de la región como el tacacho (un majado de plátano asado) o los famosos tamales de arroz llamados juanes en honor al santo. En medio de este ambiente carnavalesco de inversión del orden y gran calor humano, se ha desarrollado fuertemente el mito popular de la especial sensualidad loretana. Existe la creencia muy difundida que en Iquitos se preparan los mejores afrodisíacos, toda una suerte de macerados de frutas y hierbas en aguardiente de caña, que llevan nombres extraños y sugerentes. El más conocido es, sin duda, el chuchuhuasi preparado con una raíz de la región. En la sierra la fiesta está igualmente relacionada con la fertilidad, pero el elemento central es el ganado, fácilmente asociable a la imagen de San Juan como pastor de almas. En este día los animales son contados, marcados y, en el caso de las llamas, hasta "rezados" por sus pastores. En el Cusco, donde los campesinos solían llevar a sus ovejas ricamente ataviadas para que "escuchen" la misa, la tradición ha mudado al 25, cediendo su fecha para el Inti Raymi.

JUNIO 29 - Chorrillos y Lurín (Lima), San José (Lambayeque)
San Pedro y San Pablo  / Santos de pescadores y campesinos


En las localidades de la sierra se lleva a cabo, conjuntamente con la limpia de las acequias comunales, una verdadera fiesta del agua. En la costa San Pedro ha sido escogido como patrón de los pescadores y se le rinde culto en las caletas de Chorrillos y Lurín, en Lima, y la de San José, ubicada a 13 km al norte de Chiclayo. La ceremonia se lleva a cabo junto a la desembocadura del río Lambayeque donde –según la leyenda– desembarcó el dios fundador Naylamp. Se conduce al santo, en medio de sahumerios, cantos y rezos, hasta las orillas del mar para embarcarlo en una travesía con el objeto de bendecir las aguas para un buen año de pesca.

Cusco - Corpus Christi  / El paso de los santos y las vírgenes

La fiesta del Corpus Christi se celebra en todo el país desde la Colonia pero es en la ciudad del Cusco que alcanza su mayor intensidad. Quince santos y vírgenes de los distintos distritos llegan en procesión a la Catedral para "saludar" al cuerpo de Cristo, es decir, a la hostia consagrada, que se guarda en la fabulosa custodia de oro macizo de 26 kilos y 1,20 metros de alto. Sesenta días después del Domingo de Pascua de Resurrección, cada iglesia cercana lleva a su Santo Patrón al compás de los sonidos de la María Angola, la campana más grande del Perú, construida durante el siglo XVI por el maestro Diego Arias de la Cerda, con una aleación de cobre y oro. La noche de la concentración se hace una vigilia en la que se sirven platos típicos sobre la base de un preparado de ají con cuy (el chiriuchu), cerveza, chicha y panes de maíz. Apenas despunta el alba comienza el desfile, alrededor del Huacaypata (plaza mayor), de las cinco vírgenes, engalanadas con un conjunto impresionante de pedrería y brocados lujosos, así como de los santos Sebastián, Blas, José y el Apóstol Santiago sobre su hermoso caballo blanco. Luego los santos entran a la Catedral para realizar el saludo y, posteriormente, en la propia plaza mayor, los representantes de las diversas comunidades y autoridades discuten los problemas locales. Finalmente las delegaciones retornan a sus iglesias de procedencia en medio de cánticos y rezos.